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Salmo 4

Oración vespertina

1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. De David.

2 Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero,
en la angustia tú me abres salida;
tenme piedad, escucha mi oración.

3 Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón,
amando vanidad, rebuscando mentira?

4 ¡sabed que Yahveh mima a su amigo,
Yahveh escucha cuando yo le invoco!

5 Temblad, y no pequéis;
hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio !

6 Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.
7 Muchos dicen: <<¿Quién nos hará ver la dicha?>>
¡ Alza sobre nosotros la luz de tu rostro !

Yahveh,  8 tú has dado a mi corazón más alegría
que cuando abundan en ellos de trigo y vino nuevo,

9 En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo,
pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.

❦--❀--❦


(Air - Johann Sebastian Bach)

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