Ir al contenido principal

Salmo 29 (28)

Himno al Señor de la tormenta

1 Salmo. De David.

¡Rendid a Yahveh, hijos de Dios,
rendid a Yahveh gloria y poder!

2 Rendid a Yahveh la gloria de su nombre,
postraos ante Yahveh en esplendor sagrado.

3 Voz de Yahveh sobre las aguas;
el Dios de gloria truena,
¡es Yahveh, sobre las muchas aguas!

4 Voz de Yahveh con fuerza,
voz de Yahveh con majestad.

5 Voz de Yahveh que desgaja los cedros,
Yahveh desgaja los cedros del Líbano,

6 hace brincar como un novillo al Líbano,
y al Sarión como cría de búfalo.

7 Voz de Yahveh que afila llamaradas.

8 Voz de Yahveh, que sacude el desierto,
sacude Yahveh el desierto de Cadés.

9 Voz de Yahveh, que estremece las encinas,
y las selvas descuaja,
mientras todo en su Templo dice: ¡Gloria!

10 Yahveh se sentó para el diluvio,
Yahveh se sienta como rey eterno.

11 Yahveh da el poder a su pueblo,
Yahveh bendice a su pueblo con la paz.



ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  ჱ  



(Concierto para violín Op. 35 II - Canzonetta: Andante)

(Tchaikovsky Slavonic March Op.31 : 김대진 & SuWon Phil Orchestra)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Salmo 1

Los dos caminos 1 ¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta, 2 mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche! 3 Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien. 4 ¡No así los impíos, no así! Que ellos son como paja que se lleva el viento. 5 Por eso, no resistirán en el Juicio los impíos, ni los pecadores en la comunidad de los justos. 6 Porque Yahveh conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde. ♣ (Vivaldi- otoño)

Salmo 71 (70)

Súplica de un anciano 1 A ti, Yahveh, me acojo, ¡no sea confundido jamás! 2 Por tu justicia sálvame, libérame! ¡ tiende hacia mí tu oído y sálvame! 3 ¡Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve, pues mi roca eres tú y mi fortaleza. 4 ¡Dios mío, líbrame de la mano del impío, de las garras del perverso y del violento! 5 Pues tú eres mi esperanza, Señor, Yahveh, mi confianza desde mi juventud. 6 En ti tengo mi apoyo desde el seno, tú mi porción desde las entrañas de mi madre; ¡ en ti sin cesar mi alabanza! 7 Soy el asombro de muchos, más tú eres mi seguro refugio. 8 Mi boca está repleta de tu loa, de tu gloria todo el día. 9 A la hora de mi vejez no me rechaces, no me abandones cuando decae mi vigor. 10 Porque de mí mis enemigos hablan, los que espían mi alma se conciertan: 11 << ¡Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere! >> 12 ¡Oh Dios, no te e...

Salmo 12 (11)

Contra el mundo mentiroso 1 Del maestro de coro. En octava. Salmo. De David. 2 ¡Salva, Yahveh, que ya no hay fieles, se acabaron los veraces entre los hijos de Adán! 3 Falsedad sólo dicen, cada cual a su prójimo, labios de engaño, lenguaje de corazones dobles. 4 Arranque Yahveh todo labio tramposo, la lengua que profiere bravatas, 5 Los que dicen: << La lengua es nuestro fuerte, nuestros labios por nosotros, ¿quién va a ser amo nuestro? >> 6 Por la opresión de los humildes, por el gemido de los pobres, ahora me alzo yo, dice Yahveh: auxilio traigo a quien por él suspira. 7 Las palabras de Yahveh son palabras sinceras, plata pura, de ras de tierra, siete veces purgada. 8 Tú, Yahveh, los guardarás, los librarás de esta ralea para siempre; 9 de todas partes se irán los impíos, colmo de vileza entre los hijos de Adán. ❦ (Bach, Violin Concerto in E major (BWV 1042), 1st. mvt., Allegro)